JOSÉ MANUEL CASTILLO
jcastillo@cronica.cl
En deplorables condiciones se encuentra la Casa de Huéspedes de la extinta Carbonífera Schwager. La mansión, ubicada en el sector Maule de Coronel, alguna vez recibió la visita de importantes personajes como el Príncipe Rainiero de Mónaco, la princesa Fabiola de Bélgica, Fidel Castro y Valentina Tereskova (la primera mujer que viajó al espacio).
Hoy, sin embargo, vecinos del lugar dicen que los fines de semana llegan verdaderas hordas de cabros para carretear en las ocho hectáreas de terreno que posee la casa de mil 500 metros cuadrados construidos. "Crónica" comprobó en terreno la existencia de gran cantidad de botellas de alcohol, latas de cerveza y hasta de preservativos usados, esparcidos por todo el recinto.
Lujo
El profesor Mario Gutiérrez conoció la Casa de Huéspedes en su máximo apogeo, cuando daba clases a un grupo de mineros de la carbonífera. "La casa era fantástica. Lo que más me llamó la atención fue la vajillería de plata y los ventanales que miraban hacia la bahía. Además, tenía un parque de ensueño", señaló el profesional, miembro del Cabildo Cultural de Coronel.
El arquitecto Ricardo Alarcón, presidente de dicha agrupación, señaló que la mansión actualmente pertenece al Grupo Quiñenco S.A., entidad que desde el año 2004 mantiene abierto el ofrecimiento de entregar en comodato la propiedad a la comunidad de Coronel a través de su municipio.
proyecto
Por diversas razones dichos trámites no se han podido realizar, pero en lo concreto, sigue en pie el sueño de levantar allí una escuela de artes y de deportes. También está en el bosquejo la construcción de un anfiteatro y de otras dependencias destinadas al desarrollo físico y espiritual de los coronelinos.
Por ahora, el clima y la gente destruyen el lugar.
// DESTROZOS
A un par de metros de la entrada de la casa, se encuentran decenas de botellas quebradas y lo que parece ser el inicio de un incendio que se pudo propagar hacia la mansión. Al mirar hacia el interior de la vivienda también se puede ver, al lado de chimeneas revestidas con mármol, botellas de alcohol y restos de ropa. Hay varios vidrios quebrados y puertas destrozadas por patadas.