Aquellos sin campos, animales o cosechas también tienen sus pedidos a San Sebastián y buscan de una u otra forma agradecer al santo lo obtenido durante el año.
Este es el caso de Luis Sandoval, quien es dueño hace 26 años de la única fábrica empaquetadora en Chillán y que se manifiesta agradecido de lo que ha obtenido por su fe.
"Cada año le entrego a San Sebastián el 10% de las ganancias anuales que obtengo de mi trabajo. Vengo sólo a esto, lo entrego y me voy, nada de pasear, ya que somos de los católicos antiguos", relató Luis.
La idea del chillanejo así como de otros fieles es poder agradecer de la forma más justa las ganancias obtenidas durante el año.
// PONIES PARA LA FOTO
No todos llegan a agradecer al santito. También vienen peregrinos que aprovechan la oportunidad para ganarse unos pesitos, como por ejemplo, tomando fotografías. Manuel Contreras viaja hace más de 20 años desde Santiago junto a sus dos ponies y una llama. En cada festividad religiosa toma sus animales y recorre todo Chile para ampliar sus ingresos.