NICOLE SALAZAR
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Al parecer no sólo el ceviche y el pisco sour peruano podrían hacer palidecer al producto nacional. La llegada de Semana Santa dejó en evidencia otro rubro del vecino país hasta el momento desconocido por los chilenos: el arte de crear y pintar santitos.
Para muchas vendedoras de elementos religiosos ha sido un poco difícil tener que priorizar el producto extranjero, sin embargo, las ventas hablan por sí mismas.
"Los santitos chilenos no pueden ser más feos. Yo no sé si a esta gente le falta creatividad o motricidad fina para pintar. La verdad es que ni los ojos se les distinguen con claridad y por ello los traigo todos de Perú", dijo Elissa, vendedora de santitos y artículos religiosos.
Las tres 'b'
Desde los cinco años Rosa vende imágenes católicas. Afirmó que antiguamente el producto chileno no tenía nada que envidiarle al extranjero. Sin embargo, hoy en día la cosa es distinta.
"Los santitos peruanos tienen expresión en la cara. Es distinta y el precio costo sale a cuenta. O sea, bueno, bonito y barato", explicó.
Buenas lucas
Para Rosa los resultados están a la vista. "Mi casa está llena de santos chilenos que compré hace algunos años. No se venden. Sin embargo, los peruanitos sí que me han dado buenos ingresos", señaló.
Tal como se lee, las vendedoras de figuras religiosas se lo pasan encargando estos objetos al país vecino, que al parecer sí sabe cómo pintar al detalle los santitos.
// EN YUMBEL
En las calles de Yumbel está repleto de santitos traídos directamente desde Perú. "Son muy hermosos en comparación con el resto. Lamentablemente es así, pero el producto nacional realmente está feísimo. Si en San Sebastián tú vendes una imagen con la cara deforme y sin expresión, seguro que es chilena", recalcó Elissa, quien hoy se trasladará temprano con toda su mercadería al pueblo del santo más cobrador a celebrar el llamado "20 chico". "Espero vender toda mi mercadería, porque todo lo que llevo es peruano y fue exclusivamente comprado para esta ocasión", indicó.