
Ayer por la mañana, la cosa se puso color de hormiga en la cárcel El Manzano de Concepción. Los gendarmes que están en paro, y que mantienen cerrado el acceso el recinto, sacaron las lumas con que aporrean a los reos que se ponen choros y adoptaron actitud de combate.
La razón de la hostilidad fue un rumor que corrió muy fuerte durante la mañana. Ésta señalaba que un piquete de gendarmes antimotines, llegaría a desalojar a los que mantenían tomada la cárcel. En un momento se daba por hecho que los colegas terminarían agarrándose a palos.
Para rematar, en Gendarmería afirmaban que la institución "está tomando todas las medidas administrativas que corresponden para hacer operativos al 100% todos los recintos penitenciarios".
Menos mal que al final se impuso el sentido común y no llegó ningún piquete a desalojar a los movilizados. De todas formas, al menos 50 gendarmes se quedaron en el acceso al recinto penitenciarios, por si las moscas.
La paralización tiene carácter de indefinido. Dirigentes como Oscar Ulloa señalan que van a continuar "hasta el final" y que "no vamos a aguantar que intenten desalojarnos. Si es preciso enfrentarnos con nuestros colegas, lo haremos", aseguró el dirigente.

