Concepción, Chile, Viernes 6 de noviembre de 2009
Lejano asoma el recuerdo de cuando las mascotas se alimentaban prácticamente que con lo que sobraba del almuerzo. Hoy, los cachupines y micifuces le hacen el quite a cualquier cosa que no luzca como su alimento favorito, sobre todo a sopas o fideos en su plato, porque se han vuelto adictos al pellet seco y con sabor a carne, pollo, pescado o la variedad que más los hace felices.
Lo positivo del cuento es que los profesionales del área le dan la razón a los regalones de la casa, sobre todo a los que son alimentados con las bolsas más nutritivas, la mayoría a base de harina y gluten, pero otras incluso más premium, con carne deshidratada y proteínas.
"Aparte de los ingredientes, uno ve la calidad de los alimentos. Por ejemplo, el porcentaje proteico y su origen, que puede ser vegetal o animal", señaló la médico veterinaria Pamela Villalobos, agregando que una buena alimentación incluso "puede influir en la cantidad de años que viva, aunque no ser crucial, porque hay enfermedades como el cáncer o las infecciosas con las que hay poco que hacer".
Más brillo
Otra cosa que ocurre con la correcta y equilibrada alimentación del animal, tomando en cuenta su edad, tamaño y apetito, es lograr una apariencia mucho más saludable.
En los gatos, por ejemplo, se nota inmediatamente por su pelaje, mientras que en los perros hasta en la apariencia de su hocico.
"En gatos y perros se nota demasiado en la apariencia si son bien alimentados. Por ejemplo, en el pelaje se observa muy bien esto, porque se pone más brillante y el animal tiene mejor adherencia. Incluso en los hocicos se notan diferencias. O sea, se ven más bonitos", agregó la doctora.

