 | | La idea es proteger cada parte del cuerpo con un bloqueador. |
CINDY CASTRO
"Fui a la playa con unas amigas, con el objetivo fijo de tostarme. Pasé toda la tarde tirada al sol y me preocupé de todo menos de mis axilas", contó Karina Espinoza (27). Cuando terminó el día no tuvo mayores complicaciones, pero al siguiente... "No me quería ni mover. Ni hablar de juntar los brazos, el ardor era terrible", dijo. Se aplicó en casi todo el cuerpo, un bloqueador de pocos factores para tener un dorado aceptable, pero nunca imaginó quemarse las axilas. "Fui al dermatólogo y me dio una crema para calmar el dolor. Lo peor fue que me tocó ir en micro. ¡Qué vergüenza!, todos me miraban porque iba con los brazos casi abiertos", confesó la afectada. Según Ana María Moraga, epidemióloga, la elección de un bloqueador es importante: "A medida que aumenta el factor del protector quiere decir que es más capaz de impedir que los rayos ultravioletas lleguen a la piel", contó. Para Karina no terminó tan mal, sólo hay llevar en el bolsillo un buen bloqueador.
// RECOMENDACIONES
Según la profesional, las horas más dañinas por el sol son desde las 10 de la mañana hasta las 3 de la tarde. Además, recomendó que en cuanto a los bloqueadores "su aplicación debería ser cada cuatro horas". Y proteger sobre todo a aquellos menores de 3 años, mayores de edad y quienes tienen la piel extremadamente blanca. |