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Pese a lo evidente e inexplicable del montaje, el sujeto les continuó asegurando a ambos que solucionaría todos los problemas.“ Nos citó en varias ocasiones a la Inspección del Trabajo, donde supuestamente nos iba a cancelar lo que nos debía e íbamos a arreglar todos los problemas, lo que nunca pasó”, agregó Patricio. Los dos recuerdan, con cierta resignación, todas las mentiras en que descubrieron a su ex empleador. “Decía que tenía una serie de propiedades en Pucón, Pingueral y otros sectores... También afirmaba que tenía una empresa contratista y siempre hablaba de sus supuestos abogados, contadores y otros asesores, que sólo existían en su cabeza. Otra vez inventó que estaba enfermo de leucemia y que había estado internado en el Sanatorio Alemán, lo que nunca ocurrió”, indicaron. El 12 de enero, finalmente, ambos ingenieros presentaron una demanda laboral en contra de Burgos y su padre, como así también una denuncia por apropiación indebida ante la fiscalía por el uso que el tipo le dio al teléfono celular de Rodrigo. “El nos dijo después que el proyecto era inviable por una demora producida en la compra del terreno... Hasta el final siempre mintió en todo. Nosotros queremos que este sujeto pague todo los que nos debe y que no siga engañando gente, ya que todavía no entendemos por qué nos metió en esto y nos provocó tanto daño”, señalaron. De hecho, tanto Rodrigo como Patricio se han contactado con otras personas que también han sido víctimas de los engaños del sujeto, muchos de los cuales, aseguraron, han sido cometidos bajo el amparo de la condición de pastor de su padre. “Nosotros confirmamos con altos dirigentes de la iglesia Metodista que esta persona ha realizado una serie de montajes similares, sin mayor sentido ni explicación”, afirmaron. A modo de ejemplo, relataron que en una ocasión aseguró haber conseguido una millonaria donación en la embajada de Gran Bretaña, en beneficio de un hogar de menores de Coronel. De hecho, hasta organizó un cóctel para celebrar el acuerdo, para lo cual invitó a miembros de la colectividad inglesa y a diversas autoridades... Nunca hubo nada y en la embajada, como era obvio, informaron que no tenían la más mínima idea de su persona ni de nada relacionado con la supuesta donación. Otro afectado fue el actor penquista Marco Fabjanovic, ante quien Burgos se presentó como uno de los herederos de la cadena de supermercados “Jumbo”. A él le propuso participar como “rostro” en una ambiciosa campaña publicitaria, la cual, al igual que todas las otras historias, sólo existía en su febril y peligrosa imaginación. |