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Jueves 9 de septiembre de 2010

Un muerto dejó grave accidente en parapente

Carabineros y Bomberos trabajan en el lugar. Uno de los accidentados falleció y el Gope trabaja para rescatar el cuerpo.

Trágica fue la tarde de ayer en la comuna de Tomé, luego de que dos jóvenes, ambos de 28 años de edad, se acercaran a los cerros de Coliumo con la intención de practicar parapente y aprovechar como tantas veces  los vientos del lugar.

Sin embargo, el destino les deparó un final ingrato, dejando a uno de los muchachos fallecido y a otro con lesiones de gravedad, luego de impactar con las rocas que se encontraban al borde de la playa.

El lesionado, identificado como Juan Rodrigo Olivares Ruminot, debió ser trasladado en un helicóptero de la Segunda Zona Naval N-43, hacia el Hospital Regional de Concepción debido a su estado.

Por su parte, el joven que perdió la vida fue identificado como Gemy Heraldo Espinoza López, quien tenía un hijo de dos años y medio.

Ambos eran gendarmes de  la cárcel El Manzano y se encontraban disfrutando de su día libre en uno de sus deportes favoritos.

El capitán de la Primera Comisaría de Tomé, Víctor del Valle Urrutia, señaló que los muchachos "se lanzaron del sector Playa Blanca y por causas que se investigan, habrían perdido el control del parapente golpeándose contra el roquerío del lugar".

Al sector también llegó personal de la Primera, Segunda, Quinta y Séptima compañías de Bomberos de Tomé, colaborando sobre todo en llevar el cuerpo desde las rocas hacia la cima del cerro. Aquel trayecto fueron cerca de dos kilómetros de arduo trabajo, en el que también estuvo presente personal del Gope y de la Armada.

El tercer comandante del Cuerpo de Bomberos de la ciudad, Alejandro Mattas Henríquez, señaló que  al parecer "uno falleció instantáneamente" y las condiciones del viento no habrían sido las óptimas.

El gendarme ejemplar

Gemy no era un gendarme como todos. Su calidad de persona resalta de sobremanera en cada palabra pronunciada por quienes lo conocían. "Era un funcionario joven, bastante preocupado de su trabajo y deportista. Se destacaba como buen compañero y amigo de sus colegas", comenta Cristian Guajardo, jefe de Personal de Gendarmería en la región.

Según cuenta Guajardo, el funcionario estudiaba Administración en la Universidad San Sebastián. Además era oriundo de Coyhaique, lugar del que hablaba constantemente con nostalgia y en el que pretendía casarse.

Así lo relata el asistente social de su lugar de trabajo, René Cuevas, quien tenía una cercana y personal relación con Espinoza. "Se casaba en febrero en Coyhaique y me tenía invitado junto a mi familia. Yo le había prometido que iba a viajar hasta allá para acompañarlo", aseguró Cuevas.